5 TIPS PARA MANEJAR LAS FINANZAS PERSONALES EN TIEMPOS DE CRISIS

Aplica estos consejos para manejar mejor tu dinero en tiempos complicados para la economía:

  1. Liquida tus deudas

Lo ideal sería liquidar todas tus deudas, pero en tiempos de crisis es complicado. Procura cancelar tus deudas más caras, es decir, aquellas que tienen la tasa de interés más alta.

Si las deudas son con tarjetas de crédito, trata de pagar todas y quedarte con una sola tarjeta.

A pesar de todo, trata de pagar a tiempo tus deudas, para que no haya más intereses y cobros por mora

2. No contraigas nuevas deudas

Una vez que has cancelado tus deudas, evita tener nuevas, sobre todo si son de consumo (compra de ropa, aparatos electrónicos, diversión, etc.)

3. Gasta menos.

Compra solamente lo necesario y evita los lujos.

Compra de manera inteligente: investiga bien antes de comprar, compara precios, busca buenas ofertas y descuentos, etc.

Consume menos: controla el uso de luz, agua, gas, etc.

Recuerda, menos es mas!

4. Haz un presupuesto personal

En el presupuesto se proyectan tus ingresos y gastos.

-Ingresos: salario, negocios, inversiones, etc.

-Gastos: alimentación, educación, vivienda, diversión, etc.

El presupuesto te muestra las cosas en que gastas mucho y las que podrías recortar o eliminar. También te permite controlar tus gastos, ya que todo lo que esté fuera del presupuesto será un extra que deberás financiar.

Recuerda que el nivel de gasto debe estar de acuerdo al nivel de ingreso y que el ahorro debe ser tu primer gasto. Procura guardar al menos 10% de tu ingreso antes de hacer tus gastos regulares.

5. Aprovecha las oportunidades

En tiempos de crisis aparecen oportunidades de negocio, como inversiones a bajo precio o nuevas necesidades en los consumidores, que tú podrías satisfacer.

Finanzas a la llegada de un bebé.

Al enterarte de que estás esperando un bebé te enfrentas a muchas emociones distintas a la vez. Sientes una mezcla de nervios y alegría por la llegada del nuevo miembro de la familia, pero también un poco de ansiedad: ese bebé significará un impacto importante para tu economía.

¦ El hecho de tener un hijo implica una transformación total en tu vida. Seguramente eso lo sabes de sobra, y lo has escuchado decir infinidad de veces. Sin embargo, es bueno que tengas muy en cuenta que el aspecto económico está muy lejos de escaparse a este cambio. Es muy importante que en cuanto decidas quedar embarazada o te enteres de que el bebé viene en camino, tomes serias medidas de cara a preservar tus finanzas. Y claro, nunca viene mal una ayudita o una orientación al respecto.

Aqui tenemos algunos tips.

1. El famoso «pan debajo del brazo». «Los niños no vienen con un pan debajo del brazo», esto no es para nada cierto, pues aunque es muy común escuchar esta frase, todos sabemos que no es así. «El dinero no aparece por arte de magia cuando tienes un hijo. Por el contrario, tu dinero se va a ver muy afectado», advierte. Por eso es importante que los futuros padres empiecen a ajustarse y a acoplar su vida económica a la llegada de un nuevo miembro en la familia. «Eso es algo que debe hacerse desde el mismo instante que te enteras que estás encinta», sugiere y explica que, de hecho, lo ideal es que ese bebé haya sido planificado con anticipación por la pareja. Pero nada, el bebé ya está en camino y hay varios puntos en los que tienes que pensar, asuntos que tienes que organizar.

2. Empieza a hacer cambios en tu estilo de vida. «No es lo mismo ser una pareja sin hijos que una pareja con hijos», recuerda. «Cuando tienes un bebé tu vida cambia y así cambian tus prioridades». Es recomendable que, desde que decides que tendrás un hijo/a, empieces a pensar en los cambios que esto implicará para ti, para tu pareja, pero también para el estilo de vida que llevaban hasta el momento. Es importante que prepares tu mente para los cambios, de manera que no lleguen de sorpresa y ya estés lista para afrontarlos.

3. Inicia un plan de ahorro. «Cuando tienes un hijo es imprescindible que cuentes con un ahorro», dice la charlista, y si aún no tienes el hábito es un buen momento para adquirirlo. Opta por un plan que sea realista. Empieza con una suma no muy alta, con la que puedas cumplir, porque el ahorro debe ser algo constante. La idea es que estés preparada, recuerda que ahora se incrementarán los gastos. Además, es importante que tengas dinero de reserva para cualquier emergencia. Los bebés son más sensibles que los adultos y se enferman con frecuencia.

4. Calcula los gastos médicos. Inmediatamente sabes que estás embarazada, empiezan los gastos en el médico: las citas mensuales, los análisis, la compra de vitaminas, etc. Además, debes empezar a decidir la clínica u hospital en donde darás a luz, calcular el costo total del parto y empezar a tomar medidas económicas para ello. «Lo ideal es que, si aún no lo tienes, consigas un buen seguro médico de inmediato»,. De todos modos también es recomendable que empieces a hacer un ahorro independiente para estos gastos médicos, tanto los tuyos como los del bebé que viene en camino.


5. Realiza una lista de todos los productos y accesorios que van a necesitar tú y tu bebé. Cuando nazca, la criatura necesitará muchas cosas. Ropa, cuna, biberones, pañales, son solo algunas, así que lo mejor es que cuanto antes, empieces a hacer una lista de todas las cosas que te harán falta para recibir a tu hijo/a. «Esto debes hacerlo con tiempo y con seriedad», explica; «es recomendable que en los primeros meses de embarazo vayas de tiendas para tomar ideas, comparar precios y conocer los nuevos productos que hay en el mercado». También aprovecha para ver lo que necesitarás tú: ropa de maternidad, zapatos cómodos, sostenes para amamantar, etc. Eso sí: por ahora no comprarás, sólo echarás un vistazo y tomarás notas .

6. Clasifica tus compras. Se sugiere que luego de que hayas hecho la lista con esos productos que ya sabes que te harán falta, los clasifiques en tres grupos o tipos de compras.

únicas. «Son aquellas que implicarán una única inversión, las que sólo harás una vez», explica. Algunos ejemplos serían la cuna, la bañera y la silla para el carro.

Regulares: son las que debes hacer con cierta frecuencia. «En este grupo entra la ropa, los biberones, etc.».

Fijas: aquellas que tendrás que hacer con mayor frecuencia o constantemente, como la leche, los pañales, y los alimentos.

«Luego deberás calcular el costo que cada uno de estos grupos va a implicar para ti».

7. Prepara un presupuesto para esas compras. Antes de adquirir todo lo que está en tu lista, debes hacer un presupuesto, un plan en el que organices tus gastos y ahorres dinero. Es posible que éste sea uno de los momentos de mayor ansiedad. «Muchos padres tienden a asustarse a la hora de hacer el presupuesto, al ver todo el dinero que tendrán que invertir en el nuevo bebé», explican los expertos , pero también aclaranque es una reacción natural. «Por eso es buena idea que prepares ese presupuesto con toda la antelación que te sea posible», dice. La idea es que tengas tiempo de organizarte, hacer ajustes en tus gastos, ahorrar y modificar tu manejo del dinero, de manera que se adapte a la nueva realidad.

8. Prepara un nuevo presupuesto familiar. «Esto es algo que debes hacer con tu pareja». Se trata de incluir los gastos en los que van a incurrir mientras esperan el bebé (vistas médicas, ropa para ambos, artículos para el bebé, parto, etc.) y los que vendrán después de que nazca (pediatra, alimentos, más ropa, pañales, guardería o niñera) en el presupuesto que tenían antes de quedarte embarazada. Usen calculadora, libretas, lo que haga falta. Determina, además, cuánto dinero dispones en el momento para enfrentar estos nuevos gastos. «Haz los recortes y los ajustes que sean necesarios, pero lo más importante es que te apegues al nuevo plan».

9. Planifica las compras. Este paso consiste en ver las cosas que pueden esperar para ser compradas (y hasta cuándo pueden esperar), las que puedes conseguir de segunda mano (una cuna, una bañera o ropa que hayan pertenecido a otro bebé de la familia) y las que debes comprar de inmediato. Luego, determina la cantidad de dinero que se va a destinar para esas compras. Esto lo harás junto a tu pareja, en base a los ingresos económicos de ambos y al presupuesto familiar que hayan preparado.

10 tips para manejar finanzas en pareja.

1. Entablar un diálogo. Para empezar a resolver un problema financiero en pareja, lo primero es agendar una cita para conversarlo. Acordar un día y una hora al mes para hablar sólo de dinero también evitará que hablen superficialmente del asunto y sin resolver nada, o que lo mezclen con otros temas de la relación.

Si parten desde cero, dediquen la primera reunión a negociar cómo se dividirán las tareas relacionadas con las finanzas de la casa: quién se encargará de pagar las cuentas, ordenar las facturas, dar seguimiento a los ingresos al fondo común, etc.

2. Organizar un directorio común. Para llevar un registro detallado de gastos e ingresos comunes necesitan herramientas como una planilla de Excel, folders con los comprobantes de pagos divididos por categoría y un calendario para anticipar gastos e ingresos durante todo el año.

Armen un directorio común que incluya los datos de los bancos donde tienen su dinero y los números de cuenta, además de los teléfonos y nombres de los asesores financieros y el contador. Y dejen una copia de ese directorio en la oficina u otro lugar seguro.

3. Más confianza, menos secretos. La comunicación y la sinceridad son factores imprescindibles para que la planeación financiera en pareja funcione de verdad. Eso requerirá revisar las finanzas y metas individuales. 

También deben conversar sobre los proyectos individuales, desde una maestría y un viaje con amigos hasta una cirugía estética. La idea es analizar si pueden empatarlas y ayudarse mutuamente a alcanzarlas.

En cuanto a las tarjetas de crédito, cuentas de cheques y caja de ahorro que cada cual tenía, los especialistas recomiendan mantenerlas para conservar el historial crediticio individual.

4. Establezcan tareas y roles. Para que las finanzas de la pareja funcionen como un relojito, cada uno deberá ocuparse de ciertas tareas como el manejo de las cuentas bancarias, el pago de servicios, el control de las inversiones o las consultas con el contador.

Adicionalmente, es necesario que definan cómo aportará cada uno a los gastos comunes. Algunos especialistas recomiendan establecer una estructura según los niveles salariales y crear además un fondo común de ahorro, cuando sea posible.

5. Hagan pronósticos. El diagnóstico también sirve como base para predecir el futuro financiero de ambos. 

6. Desarrollen estrategias para ahorrar. Los momentos de crisis son especialmente óptimos para revisar los consumos que sólo satisfacen el confort, como el paquete premium del cable, una pantalla plana de TV o la camioneta último modelo que gasta más gasolina. Revisen cada categoría de gastos (vivienda y servicios, alimentos, transportes y comunicación, ropa y calzado, etc.) y establezcan estrategias para ahorrar.

El ahorro resulta más estimulante cuando hay una meta en mente. Por eso, conviene que en las “pláticas financieras” incluyan temas como el viaje que quieren hacer el próximo año, un embarazo o el enganche para un departamento.

7. Saneen las finanzas. Hay que clasificar las deudas en buenas –las que producirán plusvalía o me harán más productivo– y malas que harán disminuir mis ganancias.

Los especialistas recomiendan además cuidarse mucho de los créditos al consumo y evitar las compras a plazos. “Si alguno de los miembros de la pareja tiene una deuda considerable, tienen que hacer un plan para pagarla lo más pronto posible y evitar que los intereses saboteen las metas financieras que tienen en común”.

8. Usen varias canastas. Si hay sobrantes en efectivo, destínenlo inmediatamente al ahorro y analicen juntos los diferentes instrumentos de inversión que hay en el mercado. Si la pareja es joven, los asesores financieros sugieren invertir entre 10 y 30% de los ahorros de manera diversificada en dólares, acciones que hoy están baratas y tienen el potencial de subir en al menos un año y Certificados de la Tesorería. 

Tengan en cuenta que para ganar en instrumentos financieros se requiere tomar cierto riesgo, pero con mesura, y más en este año. La idea es que se mantenga el poder adquisitivo.

9. Preparen las perdices. Revisen las pólizas de seguro de cada uno (vida y salud) y, en el caso de que los dos trabajen, sus Afores. La idea es tener la mayor cantidad de aspectos amarrados, de modo que si ocurre un accidente o cualquier otro imprevisto no tengan que cubrirlo con los ahorros.

Además, los planes de retiro son fundamentales para desarrollar un proyecto común a largo plazo. Hay que informarse sobre los montos que necesitan aportar a la Afore para recibir en el futuro una pensión mensual adecuada al nivel de vida que quisieran llevar.

10. Edúquense juntos. Hay que saber de finanzas personales, y qué mejor que educarse en pareja.

Hoy hay una amplia variedad de libros y talleres especiales sobre cómo manejar el dinero de dos (ver recuadro). También pueden hablar del tema con parejas de amigos y compartir experiencias.

Está claro que un buen manejo de las finanzas personales individuales y del hogar es un factor clave para fortalecer la intimidad en una pareja. Pero como en el amor, hay que moverse, estar atento a las necesidades y aspiraciones del otro… y cumplir con lo que uno promete.