- Arme un presupuesto de emergencia: El presupuesto siempre es el primer paso. Si tiene su presupuesto normal, es momento que lo ajuste, solo contemple sus gastos básicos (comida, vivienda y servicios). Todo lo que tenía destinado para salidas, entretenimiento, etc. debe ir directo a la cuenta de ahorros.
- Arme un fondo de emergencia: Esta crisis no tiene fecha de finalización así que si no tiene el fondo de emergencia, empiece a armarlo hoy. Este fondo debe contemplar sus gastos básicos por al menos seis meses y si se enfrenta al desempleo, pérdida de ingresos, una enfermedad o accidente, este fondo será el que cubra esto.
- Cree ingresos adicionales: No dependa de un solo ingreso y no importa si es asalariado o empresario, en esta economía nadie puede darse el lujo de tener “todos los huevos en una canasta”. Invierta su dinero y tenga ingresos pasivos.
- No entre en pánico: Si esta crisis está afectando sus ingresos lo peor que puede hacer es entrar en pánico, porque va a tomar malas decisiones. Primero entienda que no es el único, que todo tiene solución y que, como todo en la vida, tendrá un fin. Tiene que prepararse para lo que está por venir.
- Salga de sus deudas: En crisis es el peor momento para acumular deudas o hacer mal uso de las tarjetas de crédito, no se deje llevar por las promociones que verá en todas partes. Siempre recomiendo primero pagar las tarjetas que son las que mantienen los intereses más altos. Debe tener un plan para salir de sus deudas, un plan de pago y pagar de la menor a la mayor. O que se incline por hacer una consolidación con un trámite bancario. Para ambos, recomiendo tomar una consultoría financiera.
Aplica estos consejos para manejar mejor tu dinero en tiempos complicados para la economía:
- Liquida tus deudas
Lo ideal sería liquidar todas tus deudas, pero en tiempos de crisis es complicado. Procura cancelar tus deudas más caras, es decir, aquellas que tienen la tasa de interés más alta.
Si las deudas son con tarjetas de crédito, trata de pagar todas y quedarte con una sola tarjeta.
A pesar de todo, trata de pagar a tiempo tus deudas, para que no haya más intereses y cobros por mora
2. No contraigas nuevas deudas
Una vez que has cancelado tus deudas, evita tener nuevas, sobre todo si son de consumo (compra de ropa, aparatos electrónicos, diversión, etc.)
3. Gasta menos.
Compra solamente lo necesario y evita los lujos.
Compra de manera inteligente: investiga bien antes de comprar, compara precios, busca buenas ofertas y descuentos, etc.
Consume menos: controla el uso de luz, agua, gas, etc.
Recuerda, menos es mas!
4. Haz un presupuesto personal
En el presupuesto se proyectan tus ingresos y gastos.
-Ingresos: salario, negocios, inversiones, etc.
-Gastos: alimentación, educación, vivienda, diversión, etc.
El presupuesto te muestra las cosas en que gastas mucho y las que podrías recortar o eliminar. También te permite controlar tus gastos, ya que todo lo que esté fuera del presupuesto será un extra que deberás financiar.
Recuerda que el nivel de gasto debe estar de acuerdo al nivel de ingreso y que el ahorro debe ser tu primer gasto. Procura guardar al menos 10% de tu ingreso antes de hacer tus gastos regulares.
5. Aprovecha las oportunidades
En tiempos de crisis aparecen oportunidades de negocio, como inversiones a bajo precio o nuevas necesidades en los consumidores, que tú podrías satisfacer.
1. Entablar un diálogo. Para empezar a resolver un problema financiero en pareja, lo primero es agendar una cita para conversarlo. Acordar un día y una hora al mes para hablar sólo de dinero también evitará que hablen superficialmente del asunto y sin resolver nada, o que lo mezclen con otros temas de la relación.
Si parten desde cero, dediquen la primera reunión a negociar cómo se dividirán las tareas relacionadas con las finanzas de la casa: quién se encargará de pagar las cuentas, ordenar las facturas, dar seguimiento a los ingresos al fondo común, etc.
2. Organizar un directorio común. Para llevar un registro detallado de gastos e ingresos comunes necesitan herramientas como una planilla de Excel, folders con los comprobantes de pagos divididos por categoría y un calendario para anticipar gastos e ingresos durante todo el año.
Armen un directorio común que incluya los datos de los bancos donde tienen su dinero y los números de cuenta, además de los teléfonos y nombres de los asesores financieros y el contador. Y dejen una copia de ese directorio en la oficina u otro lugar seguro.
3. Más confianza, menos secretos. La comunicación y la sinceridad son factores imprescindibles para que la planeación financiera en pareja funcione de verdad. Eso requerirá revisar las finanzas y metas individuales.
También deben conversar sobre los proyectos individuales, desde una maestría y un viaje con amigos hasta una cirugía estética. La idea es analizar si pueden empatarlas y ayudarse mutuamente a alcanzarlas.
En cuanto a las tarjetas de crédito, cuentas de cheques y caja de ahorro que cada cual tenía, los especialistas recomiendan mantenerlas para conservar el historial crediticio individual.
4. Establezcan tareas y roles. Para que las finanzas de la pareja funcionen como un relojito, cada uno deberá ocuparse de ciertas tareas como el manejo de las cuentas bancarias, el pago de servicios, el control de las inversiones o las consultas con el contador.
Adicionalmente, es necesario que definan cómo aportará cada uno a los gastos comunes. Algunos especialistas recomiendan establecer una estructura según los niveles salariales y crear además un fondo común de ahorro, cuando sea posible.
5. Hagan pronósticos. El diagnóstico también sirve como base para predecir el futuro financiero de ambos.
6. Desarrollen estrategias para ahorrar. Los momentos de crisis son especialmente óptimos para revisar los consumos que sólo satisfacen el confort, como el paquete premium del cable, una pantalla plana de TV o la camioneta último modelo que gasta más gasolina. Revisen cada categoría de gastos (vivienda y servicios, alimentos, transportes y comunicación, ropa y calzado, etc.) y establezcan estrategias para ahorrar.
El ahorro resulta más estimulante cuando hay una meta en mente. Por eso, conviene que en las “pláticas financieras” incluyan temas como el viaje que quieren hacer el próximo año, un embarazo o el enganche para un departamento.
7. Saneen las finanzas. Hay que clasificar las deudas en buenas –las que producirán plusvalía o me harán más productivo– y malas que harán disminuir mis ganancias.
Los especialistas recomiendan además cuidarse mucho de los créditos al consumo y evitar las compras a plazos. “Si alguno de los miembros de la pareja tiene una deuda considerable, tienen que hacer un plan para pagarla lo más pronto posible y evitar que los intereses saboteen las metas financieras que tienen en común”.
8. Usen varias canastas. Si hay sobrantes en efectivo, destínenlo inmediatamente al ahorro y analicen juntos los diferentes instrumentos de inversión que hay en el mercado. Si la pareja es joven, los asesores financieros sugieren invertir entre 10 y 30% de los ahorros de manera diversificada en dólares, acciones que hoy están baratas y tienen el potencial de subir en al menos un año y Certificados de la Tesorería.
Tengan en cuenta que para ganar en instrumentos financieros se requiere tomar cierto riesgo, pero con mesura, y más en este año. La idea es que se mantenga el poder adquisitivo.
9. Preparen las perdices. Revisen las pólizas de seguro de cada uno (vida y salud) y, en el caso de que los dos trabajen, sus Afores. La idea es tener la mayor cantidad de aspectos amarrados, de modo que si ocurre un accidente o cualquier otro imprevisto no tengan que cubrirlo con los ahorros.
Además, los planes de retiro son fundamentales para desarrollar un proyecto común a largo plazo. Hay que informarse sobre los montos que necesitan aportar a la Afore para recibir en el futuro una pensión mensual adecuada al nivel de vida que quisieran llevar.
10. Edúquense juntos. Hay que saber de finanzas personales, y qué mejor que educarse en pareja.
Hoy hay una amplia variedad de libros y talleres especiales sobre cómo manejar el dinero de dos (ver recuadro). También pueden hablar del tema con parejas de amigos y compartir experiencias.
Está claro que un buen manejo de las finanzas personales individuales y del hogar es un factor clave para fortalecer la intimidad en una pareja. Pero como en el amor, hay que moverse, estar atento a las necesidades y aspiraciones del otro… y cumplir con lo que uno promete.


